Descifrando la cafeína

Publicado por el Oct 15, 2015 in Noticias | 0 comentarios

Descifrando la cafeína

Durante cientos de años, la gente ha disfrutado de alimentos y bebidas que contienen cafeína. Y cada día el mundo entero ­—de Oriente a Occidente— depende más de esta sustancia y de sus efectos. ¿Por qué? Quizá porque el ritmo de vida es cada vez más intempestivo y acelerado, segundo a segundo generamos nuevas expectativas para el día de mañana y queremos mantenernos despiertos y activos por muchas horas. Este gusto y necesidad por la cafeína se hace evidente en la necesidad, que tiene la mayor parte de los habitantes de este planeta, de tomarse un café o un té en las mañanas; en el hecho de que vayas a donde vayas te ofrecen un café y muy probablemente lo aceptes; y en nuestro gusto obsesivo por los refrescos de cola, así como en la proliferación de cafecitos en cualquier esquina, lugar, barrio y rincón. Pero lo interesante de la cafeína no es el café, sino que es la única droga —por sus efectos en el cuerpo y la mente, el que provoque adicción, etcétera— plenamente aceptada en el mundo entero, y no hay ningún país donde el café o la cafeína estén prohibidos. El origen Es fácil confundir el origen —o, más bien, la primera documentación— de la cafeína con el del café, ya que ambos poseen una leyenda árabe en común que explica de dónde vienen. Ésta cuenta que un pastor llamado Kaldi, tras observar que sus cabras habían «enloquecido» al comer los frutos de un arbusto, llevó las ramas y frutos de éste a un monasterio, donde se descubrió una nueva, estimulante y deliciosa infusión hecha con los granos tostados del arbusto: el café. Sin embargo, no deja de ser anecdótico que no fue sino hasta 1820 —cuando empezaron a proliferar los cafés en Occidente— que el químico alemán Friedlieb Ferdinand Runge logró aislar el alcaloide del café —causante de sus efectos estimulantes—: la cafeína. A partir de entonces sus efectos pudieron ser mejor estudiados y se descubrió que no sólo se encuentra en el café, sino en las hojas, semillas y frutos del té, cacao, nueces de cola y en otras 60 plantas. Moda que llegó para quedarse La cafeína se hizo necesaria cuando el hombre cambió sus hábitos de sueño y dejó de levantarse «al alba del Creador». No es coincidencia tampoco que las bebidas con cafeína se pusieran de moda durante la Revolución Industrial, pues le daba energía a los obreros e incluso evitaba enfermedades. «En un sentido la cafeína es la droga que hizo posible al mundo moderno», asegura T. R. Reid. «El uso generalizado de alimentos y bebidas con cafeína —combinado con la invención de la luz eléctrica— permitió a la gente hacer frente a un horario de trabajo regulado por el reloj y no por la luz del día», afirma Charles Czeisler, neurocientífico de Harvard, y agrega: «Pensemos que consumimos cafeína para compensar un déficit de sueño que en gran parte es resultado del uso mismo de la cafeína. Los camioneros, los doctores de guardia, los porteros de edificio, los periodistas y los veladores la consumen por necesidad. Los ejecutivos,...

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¿La cafeína en que alimentos se encuentran?

Publicado por el Oct 1, 2015 in Noticias | 0 comentarios

¿La cafeína en que alimentos se encuentran?

¿Un café es la forma más efectiva de activarte en las mañanas? ¿Un cortado? ¿Uno marrón? ¿Tipo cappuccino? Y después, en la tarde, ¿no sobrevives la jornada laboral sin otra taza de café bien oscuro? Quizás prefieres un té, un refresco o una barra de chocolate. Sea cual sea tu preferencia, es muy poco probable que el día transcurra sin que consumas cafeína, de una u otra forma. Y como sus efectos se sienten en el sistema nervioso central, dosis moderadas aumentan el nivel de alerta del cuerpo y combaten el sueño. El escenario ideal sería disfrutar tu café y tu chocolate sin preocuparse por el riesgo de que la presión aumente, que sufras de taquicardia, temblores, insomnio, ataques de pánico o de que puedas convertirte en un manojo de nervios. La Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) es el organismo de la Unión Europea que ofrece lineamientos con respecto al consumo de alimentos y recientemente publicó un estudio para determinar qué es saludable en lo que respecta al consumo diario de cafeína. Y, adicionalmente, ofrece una guía que sirve para calcular los miligramos de cafeína que se pueden encontrar en ciertos productos. Cuántos mg hay en… La principal fuente de cafeína es el café, y ese probablemente sea el primer producto con el que asocia esta sustancia. Pero también se encuentra en el cacao, en suplementos que se venden para perder peso y mejorar el rendimiento deportivo, el té, los refrescos, las bebidas energéticas y en helados, tortas y una variedad de dulces. También se puede encontrar en algunas medicinas y en ciertos cosméticos. Determinar la cantidad exacta de mg de cafeína que contiene un producto es difícil porque varía en función de la empresa que lo elabora y del tipo de alimento. Por ejemplo, la cafeína que hay en el té preparado directamente con hojas es distinta a la que se encuentra en una taza que se hizo con una de las bolsitas que se encuentran en el supermercado. A continuación, la referencia de la EFSA con respecto a los mg que contienen alimentos con cafeína: Taza de café colado de 200 ml ——————————— 90 mg Lata de bebida energética de 250 ml ————————– 80 mg Taza de café negro (espresso) de 60 ml ———————- 80 mg Taza de té negro de 220 ml ———————————— 50 mg Lata de refresco de 355 ml ————————————- 50 mg Barra de chocolate de leche de 50 g ————————— 10 mg Recomendaciones de consumo Pero, ¿sabes cuál es la cantidad máxima que el cuerpo podría tolerar sin que sea nocivo para la salud? De acuerdo con la EFSA, esta dosis varía en función de ciertos grupos de población: Adultos saludables La cantidad total que el cuerpo de una persona puede procesar sin que implique ningún riesgo para el organismo es de 400 mg al día. Ese número equivale a 5,7 mg por kg en el caso de un adulto con un peso aproximado de 70 kg. “No hay evidencia de que este nivel habitual de consumo de cafeína sea tóxico, pueda afectar los huesos, el...

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