¿Sabes como se cata la cerveza?

Cuando decidimos tomar una cerveza,  debemos de aprender a degustarla, dejando de lado uno de los mejores placeres del mundo. Catar una buena cerveza es beberla tranquilamente, sin prisas, apreciando cada uno de sus sabores y olores a una temperatura justa.

Aunque las cervezas artesanales ofrecen mayor aroma y sabores más complejos, también es posible catar aquellas más comerciales. Sin embargo, es necesario prestar atención a algunos detalles para que esta experiencia sea placentera.

La cerveza debe de estar a una buena temperatura, es decir, ni excesivamente fría, ni tampoco caliente. Obviamente, depende de cada tipo de cerveza pero en general el rango oscila entre tres y ocho grados C.

Como ya comentamos en un artículo anterior,  la cerveza se debe beber siempre en vaso, por lo que este punto es muy importante ya que potencia los aromas y permite apreciar muy bien su color. Los distintos tipos de vasos para cervezas, los cuales deben estar siempre a temperatura ambiente.

En esta semana en que celebraremos el Día Mundial de la Cerveza, te compartimos como aprender a catarla y a saborearla como un auténtico profesional:

1. Elegir la cerveza

Cualquier cerveza se puede catar, es más interesante comparar diferentes tipos y casas cerveceras para obtener distintas experiencias. Con cuatro o cinco cervezas está bien para la degustación. Intenta explorar nuevos horizontes y elegir aquellas que no hayas probado.

2. Servir la cerveza

Con los años —y la práctica— podemos servir cervezas casi en un parpadear. La técnica para las cervezas muy carbonatadas, es inclinar el vaso a 45 grados y enderezarlo justo al final. La espuma no debe superar los dos centímetros de espesor y nunca se debe llenar el vaso hasta el tope.

3. Observar la cerveza

El color, el cuerpo y la espuma nos hablan de su tonalidad, su consistencia, la manera en la que refleja la luz y cómo se forman las burbujas. Ninguna cerveza luce igual.

¿Cuál es la tonalidad de la cerveza? ¿Deja pasar la luz y es ligera o es espesa? ¿Es clara u oscura? ¿Cómo luce la espuma? ¿Es cremosa, espumosa, estática o efervescente? ¿Desaparece o es duradera? ¿Cuál es su color, blanco, café claro o hueso?

4. La percepción del aroma

Por medio del aroma podemos identificar los ingredientes de la cerveza como las hierbas, las maltas, los cereales y la cantidad de lúpulo y alcohol. Si metes la nariz ligeramente en el vaso podrás alcanzar a oler la bebida y distinguir todos sus ingredientes.

La malta puede despertar aromas a pan, galleta, cereal, caramelo, café, tostado y chocolate. Por su parte el lúpulo genera olores a flores, hierbas, cítricos, apio y limón, entre otros. La levadura genera, por mencionar algunos, olores a masa, cuero, jabón, queso, carne, humedad y tierra.

5. Aprende a saborear la cerveza

A través del gusto apreciamos los sabores que distinguen cada variedad de cerveza. Se recomienda comenzar con un trago pequeño para despertar las papilas y luego dar un buen sorbo. Identifica cuáles son los sabores que te quedan en la boca a penas des el trago y aquellos que permanezcan por más tiempo.

Debes percibir la intensidad del dulzor, la acidez y el amargor de la bebida. ¿Aparecieron nuevos sabores o se refuerzan los olores? ¿Cómo es el cuerpo de la cerveza? ¿Cómo es la presencia del alcohol?

Finalmente, lo que queda es hacer una valoración sobre la experiencia sensorial que aporta cada cerveza y platicar con los acompañantes sobre sus impresiones. Ya aprendiste a gozarla y a disfrutar opciones diferentes cada vez.

Fuente: http://www.animalgourmet.com/

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