¿Nos educan para ser buenos comensales?

La cocina de autor nos muestra como el cocinero es capaz de expresar un estilo propio por medio de una propuesta personal que demuestra su madurez creativa.

Se trata de una mezcla de distintas técnicas que resultan en platos con un sello personal y que son ofrecidos generalmente en un menú de degustación en el que el chef elige sus mejores creaciones y las sirve en pequeñas porciones muy bien pensadas.

En este tipo de cocina, se emplean nuevos productos, técnicas, utensilios y artefactos que permiten innovar de manera sorprendente. El montaje también juega un papel fundamental ya que se debe animar al comensal por medio de los colores, texturas, formas y sabores para que el platillo se quede guardado en su memoria.

Esta cocina emplea métodos como la reconstrucción, en la que se combinan los ingredientes de una preparación para hacer un plato que tiene sabores muy distintos, y la deconstrucción, que separa cada uno de los elementos y luego los reagrupa de una manera distinta para crear en la memoria del comensal el sabor de la preparación original.

Un buen plato tiene que estar bien hecho, lo importante es que se empleen buenos productos y que el chef realice las técnicas de manera correcta.

Actualmente los cocineros prefieren productos locales y de mucha calidad, lo que hace que los sabores sean más potentes y frescos, por eso los invitamos a que de vez en cuando inviertan en un buen restaurante y disfruten lo que el chef tiene preparado, dejar atrás los prejuicios y aventurarse a probar incluso aquellos alimentos que no les gustan.

Pero a pesar del esfuerzo y dedicación que se emplea en la cocina de autor, ésta no siempre es valorada ya que es necesario que el comensal esté familiarizado con los procesos y con algunos de los ingredientes, pues de no ser así el plato resulta difícil de comprender.

La gente siempre disfruta más cuando sabe qué está comiendo, por supuesto que la comida tradicional se disfruta muchísimo pero hay todo un universo que aún queda por conocer y tener una mente cerrada hace que nos lo perdamos.

Los principales obstáculos de la cocina de autor son económicos y culturales puesto que la mayoría de la gente, sobretodo en nuestro país, tiene muy arraigada la costumbre de preferir platos muy vastos, que contienen mucha proteína animal y que son ricos en grasa, por lo que cuando se enfrentan a menús de degustación creen que son platos muy pequeños o caros.

Aunque existen chefs que se arriesgan con una cocina diferente, algunos de restaurantes con propuestas distintas tienen pocos comensales ya que la gente no comprende este tipo de comida.

Es aquí donde radica la importancia de la educación, o más bien re-educación de la cultura gastronómica: comer y estar dispuesto a disfrutar de la experiencia culinaria así como abrir la mente a nuevos sabores, olores y texturas, es dejar de lado los prejuicios y probar de todo.

Comer es gozar, pero como todo buen gozo cuando se estudia y se conoce, se goza aún más. Experimentar es la mejor manera de conocer lo que el mundo gastronómico alberga.

Deja un comentario