Empezar el día con un buen desayuno

Se dice que el desayuno es la comida más importante del día, pero hacer buenas elecciones parecería no ser tan práctico.

Un inicio del día con ocupaciones, agenda apretada; por eso, deja que tu “personalidad de desayuno” elija por ti.

Decidir qué comer en el desayuno y hacer elecciones saludables puede ponerte en el camino correcto hacia comer saludable todo el día.

Tipo 1: Demasiado ocupado para desayunar

Todas las mañanas es lo mismo: frenético, si demasiado a menudo te encuentras “demasiado ocupado para desayunar”, se sugiere comenzar por algo simple y preparar huevos duros con anticipación. Puedes pelarlos y guardarlos en el refrigerador para llevarlos cuando salgas de casa. Trata de consumir al menos una proteína y un cereal integral por la mañana y te sentirás mucho más preparado para enfrentar tu día.

Tipo 2: Chapatas y baguettes

En medio del apuro de la mañana, una dosis de carbohidratos te atrae. En esos casos la gente va a la cafetería a la vuelta de la esquina para comprarse una baguette con queso crema o una tentadora chapata de jamón y queso. Esto no siempre es lo más viable por que terminas al poco tiempo de nuevo con hambre, así que si puedes comer algo más saludable como unos huevos revueltos, seguro tendrás una sensación más agradable de haber desayunado bien.

Tipo 3: Cafe Latte y panes

Hay gente que por las mañanas toma un café latte con un pan dulce, lo cual deja lleno a quien lo consuma, pero sería más sano si se cambia esos alimentos por fibra y fruta, eso permitirá estabilizar mejor el peso.

Barras para el desayuno

Hay veces que el tiempo no deja desayunar en casa un plato de cereal y para compensar se tiende a comer barras de cereales, esto no es de lo más sano, por eso se sugiere comer mejor algo orgánico, cereales integrales, para poder llegar a la tasa de consumo de solo 400 calorías por la mañana.

¿Para llevar? Haz un licuado

Puedes preparar uno de sus licuados favoritos en menos de 5 minutos. Para hacer un licuado Tropical Bliss (éxtasis tropical) mezcla en una licuadora 1/2 a 1 taza de leche de soja o almendras con 1 taza de trozos de piña congelados y 1/4 taza de trozos de mango congelados. Licua hasta homogeneizar y agrega más leche de soja si fuera necesario. Las alternativas incluyen sustituir una parte de la leche de soja por jugo de naranja o leche de coco.

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